7.5.13

¿Pizza? ¿Ensalada?... ¡Berenjenas!

Hace unas semanas ví una foto que me llamó poderosamente la atención tanto por su originalidad como por su colorido, no recuerdo exactamente dónde la encontré pero desde entonces he pensado en preparar algo que estéticamente me recordase a aquella imagen que guardaba en la cabeza.

Básicamente la idea era la de preparar una especie de pizza sustituyendo la masa de pan por berenjena, me pareció una excelente opción y una propuesta muy acertada muy del estilo de la dieta mediterranea.

Hace unas semanas hice un taller que impartió Nacho Garbayo en la escuela "Sueños de cocina" y que patrocinó la marca ROYAL, donde preparamos un montón de platos excelentes entre ellos,  una ensalada con mango y salmón ahumado buenísima y la he adaptado a ésta receta.

Ingredientes:
Pizza:
  • Berenjenas
  • Queso mozzarella
  • Tomates cherry
  • Albahaca
  • Anchoas
  • Pimienta
  • Aceite de oliva virgen extra
Ensalada:
  • Berenjenas
  • Salmón ahumado ROYAL
  • Mango
  • Rúcula
  • Vinagre de Jerez
  • Aceite de oliva virgen extra
Elaboración:
Cortamos las berenjenas longitudinalmente, les damos unos cortes transversales, les echamos sal y las dejamos boca abajo un rato para que suelten el amargor. Las colocamos en una bandeja con la parte lisa hacia arriba, le añadimos un poco de pimienta y las metemos en el horno con un poquito de aceite.


Cuando empiecen a dorarse y a estar blandas, a las que vamos a preparamos a modo de pizza,  añadimos la mozzarella, los tomates, la albahaca y un chorrito de aceite y continuamos la cocción hasta que veamos que esta perfectamente cocinadas. Yo prefiero añadir las anchoas una vez fuera del horno, pero eso ya va en gustos.


Las berenjenas que vamos a preparar como ensalada, las dejamos en el horno hasta que estén completamente hechas. Mientras cortamos el mango en tiras finas y aliñamos con vinagre y aceite la rúcula.

Sacamos del horno las berenjenas y colocamos armoniosamente la rúcula, el mango y el salmón ahumado. A mi me ha gustado mucho el contraste calor frio de esta ensalada.




29.4.13

Pastas de vino..... reto Tia Alia

Llevaba mucho con ganas de participar en las propuestas dulces o saladas con las que cada mes nos sorprende Carmen, de Las recetas de tia Alia, pero al final por uno u otro motivo, lo iba demorando siempre.

Cuando a primeros de Abril vi las recetas que nos proponía Carmen, no lo dudé mas y decidí probar a participar en el reto dulce, pensando que aunque desconocía por completo estas pastas, al ser una elaboración sencilla y los ingredientes ser tan pocos, no tendrían mucha dificultad.... ¡Me equivoque!

En la receta original, los ingredientes eran vino dulce sin especificar, en doble proporción a un aceite de buena calidad y la harina que admitiese.

Como yo vivo sola con mis niños, no suelo tener mucha variedad en lo que a vinos se refiere, pero el año pasado estuve en Lisboa y me traje un oporto de allí, y pensé que había llegado el momento de darle uso. Probé a hacerlas con él, pero el resultado fué estrepitoso, según lo iba amasando, un intenso olor a vino impregnaba toda la cocina, confiaba que al hornearse y evaporarse el alcohol, el resultado fuese agradable. ¡Nada mas lejos de la realidad! Se las día a probar a mis hijos y uno tras otro coincidieron en que había que intentarlo de nuevo.



Como no tenía ni idea de como podían ser estas pastas, indagué por internet y al final llegué a la conclusión de que se trataban  de pastas similares a los  nevaditos de navidad.

Cambié el aceite por manteca y reduje la cantidad de vino. El resultado, es una especie de hojaldrito que recuerda a los de Reglero de toda la vida.


Ingredientes:
  • 250 g. Manteca
  • 125 ml. Vino blanco
  • 550 g. Harina o un poco más o menos dependiendo de la que admita.
  • 1 Pizca de sal.
  • Azúcar glass para decorar

Elaboración:
En un cazo derretimos la manteca a fuego muy suave, cuando hay fundido la apartamos enseguida para conseguir que quede a temperatura ambiente. Mientras tamizamos la harina con una pizca de sal y la volcamos en un bol.

Añadimos el vino y la manteca y mezclamos hasta conseguir una masa homogénea y elástica. Volcamos sobre una superficie enharinada y amasamos un poco. Si la masa resultase algo blanda añadímos un poco mas de harina. Dejamos unos minutos  enfriar en la nevera.

Extendemos con un rodillo hasta conseguir un grosor aproximadamente de un centímetro. Cortamos con un cortapastas y colocamos en una bandeja a la que habremos cubierto con papel vegetal.

Horneamos a 180º durante aproximadamente 30 minutos dependiendo del horno. Para controlar bien la cocción, cojeremos una pasta la abriremos, si está seca, es el momento de sacar del horno.

Dejamos enfriar en una rejilla y espolvoremos con azúcar glass.



22.4.13

Pie de ruibarbo y fresas..... accidentado!

¿No teneis la sensación que hay ocasiones que parece que todo se confabula para evitar que las cosas salgan como vosotros queréis? Pues es exactamente lo que me ha pasado con esta receta.

Desde hacía tiempo quería hacer un pie de ruibarbo y fresas, en mi mente tenía la imagen de esas tartas que aparecian en las películas del oeste o de series como "La casa de la pradera" o como alguien me dijo el otro día en Zaragoza, en los dibujos del "oso Yogui", donde éste corria con una tarta así entre sus manos, no estoy segura de que el relleno fuese este, pero visualmente era lo que quería.

El primer problema que se me planteó era conseguir ruibarbo, ya que su uso al contrario que en centroeuropa o en el Reino Unido, no está muy extendido en España. Busqué en internet y ví que en fruterías muy selectas se podía encontrar, pero a un precio astronómico ya que costaba alrededor de 12 euros el kilo.

Lo tenía casi descartado, cuando un día mi amiga y compañera de trabajo, Fátima se presento en la oficina con el ruibarbo, se había tomado la molestia de ir a la calle Ayala 11, a la frutería Vazquez, uno de los proveedores de la Casa Real, para traérmelo y regalármelo, lo malo es que era el día anterior a irme a Cuba, y me era totalmente imposible preparar la receta ese día. Decidí congelarlo.


Hace unos días lo saqué del congelador pensando en preparar la tarta cuando volviese del trabajo  alrededor de las once la noche, pero inesperadamente me surgió un compromiso para cenar y mis planes culinarios se tuvieron que posponer.

Cuando al día siguiente fuí a ver el ruibarbo, éste estaba empezando a perder el aspecto turgente y soltando agua, como seguía sin tener tiempo de preparar la dichosa tarta, decidí hacer fotos de él y las fresas y preparar una crema con ellos como relleno del pie y dejar otra vez la tarta para la vuelta del trabajo.

Antes de llegar a casa recordé que no tenía mantequilla y entré en el único supermercado de una conocida cadena abierto a esa hora, casi me dá un infarto, cuando buscando y  rebuscando entre todas las neveras, me percaté que no quedaba de ninguna. Ya volvía desanimada a casa, cuando recordé que en la nevera tenía masa quebrada comprada, no era lo que tenía en mente... pero grandes males, grandes remedios!
Con esta tarta participo en el concurso que realiza Beatriz, de Bocados divinos, cuyo tema es Recetas internacionales.

Ingredientes:
  • 2 Masas quebradas compradas (para 6 tartaletas)
  • 1/2 K. Ruibarbo
  • 300 g. Fresas
  • 200 g. Azúcar (dependiendo del grado de acidez, se puede añadir un poco mas)
  • El zumo de 1 limón
  • 1 Cuchara de maizena
  • 100 ml. Agua
  • 1 Palo de canela
  • Ralladura de jengibre
Elaboración:
Cortamos el ruibarbo en trozos de un centímetro y medio aproximadamente y lo ponemos en una cazuela junto con las fresas troceadas, el azúcar, el palo de canela y la rallura de jengibre, ésta última un poco a gusto de cada uno, y lo dejamos cocer a fuego muy suave alrededor de un cuarto de hora o hasta que veamos que la fruta se empieza a deshacer.

Exprimimos el limón, le añadimos el agua y disolvemos en el la maizena. Agregamos lo anterior sobre la fruta, comprobando la acidez por si hiciese falta un poco mas de azúcar. Dejamos cocer un par de minutos mas hasta que espese, retiramos del fuego, dejamos enfriar en la nevera y reservamos.

Estiramos la masa adaptándola al molde que prefiramos, en este caso he preferido hacerla en moldes individuales, rellenamos con la crema de ruibarbo y fresa y cubrimos con otra lámina de masa quebrada, he utilizado un rodillo especial para hacer el enrejado, pero se puede hacer manualmente,utilizando un cortapasas. Pintamos con huevo y azúcar y horneamos a 170º alrededor de media hora.


La primavera que viene pienso volver a intentarlo!!!





12.4.13

Cabezotes o capuchinos cubanos..... Cuando salí de Cuba....

Como muchos de vosotros ya sabeis, ésta Semana Santa la he pasado en Cuba. He disfrutado mucho de ésta experiencia, sobre todo porque me ha dado la posibilidad de adentrarme no solo en la parte turística del país, sino también en la realidad cubana.

Desde aquí quiero agradecer a la familia de mi casi hermano Juan, que me acogió en su casa esos días, con la que me moví por distintos sitios del país y con la que me sentí totalmente como en casa. Fueron tan generosos tanto con mi hija como conmigo, que hasta me regalaron dos libros de recetas cubanas, no se me ha ocurrido mejor homenaje a ellos, que preparar estos "cabezotes" típicos de la repostería de allí.

Los cabezotes prácticamente solo se diferencian de los capuchinos cubanos en la forma, para éstos últimos se utilizan unos moldes con forma de cono, pero la base es la misma,  un bizcocho hecho fundamentalmente de yema y posteriormente emborrachado en almíbar. Tuve la posibilidad de probarlos allí y debo confesar que ésta receta está bastante conseguida.

Ingredientes:
 Bizcochitos:
  • 1 Huevo
  • 11 Yemas
  • 50 g. Azúcar
  • 150 g. Maizena
  • 30 g. Harina
  • 1 Cucharita vainilla
  • 1 Pizca de sal
Almibar:
  • 400 g. Azúcar
  • 400 ml. Agua
  • Vainilla a gusto
  • Chorrito de ron, preferiblemente cubano
Elaboración:

Precalentamos el horno a 170º. Ponemos en un bol el huevo con las yemas, la pizca de sal y el azúcar. Batimos con las varillas eléctricas o con un robot durante varios minutos, añadimos la vainilla y continuamos hasta que haya blanqueado y triplicado el volumen. Añadimos la harina y la maizena previamente tamizada con movimientos envolves hasta su completa integración.

Llenamos con la mezcla anterior las tres cuartas partes de unas cápsulas de magdalenas, las colocamos en un molde rígido y horneamos durante unos 10 minutos o hasta que veamos que al pinchar con una aguja, ésta sale limpia.

Mientras preparamos el almíbar poniendo en un cazo el azúcar, el agua y la vainilla, dejamos cocer 2 ó 3 minutos, añadimos el ron y dejamos otro par de minutos.

Sacamos los cabezotes del horno y sumergimos boca abajo en el almibar, dejándolos allí un minuto aproximadamente. Para que el almíbar penetre bien, con un palillo pinchamos en el contorno 4 veces,en forma de cruz antes de meterlos en el.

Dejamos enfriar en una rejilla y posteriormente en la nevera, particularmente a me gustan más con unas horas de reposo, para que el almíbar se distribuya mejor.


Quiero compartir algunas fotos de allí.... Espero que os animéis a conocer Cuba, un país lleno de color, de vida  y alegría a pesar de su situación política, y con unos atardeceres únicos. Tan solo una última reflexión... "cuando salí de Cuba, dejé mi vida... cuando salí de Cuba dejé enterrado mi corazón..."










 



 
 
 
 
 


 
 
 
 
¡Hasta pronto Cuba!     
 

22.3.13

Flaugnarde de ciruelas..... y feliz Semana Santa!

Con esta entrada me despido hasta la vuelta de vacaciones de Semana Santa. Espero que disfrutéis estos días y volver a reencontrarme con todos vosotros en un par de semanas.

Muchas gracias a todas las personas que se toman el tiempo necesario para dedicarme unas palabras, vuestro apoyo ha servido para reforzarme en todos los sentidos y motivarme en seguir poniendo ilusión en lo que hago.

Me voy fuera de España unos días, espero volver con alguna receta del pais donde voy y que ésta sea la primera entrada a la vuelta de mis vacaciones.

Tenía muchas ganas de estrenar este molde de Emilie Henry, desde que lo ví la primera vez, no pude evitar querer comprarlo y ahora que lo he usado, estoy encantada por su calidad a la hora de cocinar y por su originalidad en el diseño, que lo hace perfecto para presentarlo directamente a la mesa.

Pensaba preparar un clafoutis, pero como no es tiempo de cerezas todavía y las que están en el mercado vienen muy caras, las he sustituido por ciruelas y el resultado es extraordinario.

El clafoutis y el flaugnarde son  postres de origen francés, cuya base común consiste en una especie de flan con fruta fresca horneada, la única diferencia entre uno y otro, es que el primero se elabora con cerezas y el segundo con las frutas que mas nos gusten, como manzanas, peras, ciruelas etc.

Ingredientes:
  • Ciruelas rojas
  • 200 g. Nata para montar
  • 250 g. Leche
  • 3 Huevos
  • 125 g. Azúcar
  • 2 Cucharas rasas de Maizena
  • Esencia de vainilla
  • Mantequilla para el molde
  • Azúcar glas para decorar
Elaboración:
Precalentamos el horno a 180º y untamos con la mantequilla el molde.  Deshuesamos y cortamos en cuartos las ciruelas. A continuación, las colocamos en el molde a nuestro gusto pero cuidando de cubrir todo el fondo y reservamos.
A continuación batimos los huevos e incorporamos la leche, la nata y la esencia de vainilla. En otro bol mezclamos la maizena con el azúcar y removemos bien para evitar grumos. Incorporamos la mezcla de los huevos a la de la harina y el azúcar y mezclamos hasta conseguir un resultado homogéneo.

Con cuidado para no descolocar las ciruelas, vertemos lo anterior sobre ellas y horneamos unos 35 minutos a 170º, o hasta que veamos que ha cuajado. Sacamos del horno y dejamos enfriar. Espolvoreamos con azúcar glas.


Dependiendo de nuestras preferencias se puede acompañar de helado, en mi caso lo he presentado con nada, para mi gusto estaba perfecto tal cual.

Para éste tipo de preparación, me gusta sustituir parte de la leche por nata, para conseguir una textura mas cremosa y utilizar maizena en lugar de harina de trigo.


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