Ésta tarta la he llamado así, precisamente por eso, porque era una idea que me llevaba rondando desde hace tiempo y no terminaba de decidirme a hacerla, pensaba que podría ser un poco incomoda a la hora de servirla, pero ha resultado mucho mejor de lo que imaginaba. Para esta tarta lo importante es la receta de la masa choux, ya que va a ser la protagonista, la he sacado del blog Javi Recetas, que sigo habitualmente y que recomiendo
He aprovechado que tenia invitados a cenar para hacerla y cuando la he sacado la verdad es que las caras de ellos lo decía todo, resulta muy vistosa y llamativa, y a la hora de comer es divertida, cada uno va cogiendo los profiteroles según el gusto de cada cual. Solo os diré que para su elaboración, utilicé unos 80 profiteroles y estos desaparecieron en menos de diez minutos!
INGREDIENTES:
Pasta choux:
· 300 grs. Harina
· 250 ml. Leche
· 200 ml. Agua
· 8 Huevos
· 180 grs. Mantequilla
· 1 Cuchara de azúcar
· Una pizca de sal
Relleno:
· 800 grs. de Nata Líquida
· 200 grs. Chocolate fondant
· 200 grs. Chocolate blanco
· Estabilizante de nata
Decoración:
· 100 grs. Azucar
Base:
· Base de hojaldre redonda
ELABORACIÓN:
El día anterior a su elaboración preparamos el relleno, dividiendo la nata en dos partes para hacer dos tipos de trufa, una con chocolate blanco y otra con negro.
Ponemos en el fuego un cazo con una parte de nata y cuando empiece a hervir, lo retiramos y añadimos el chocolate blanco, removemos hasta su completa integración y reservamos. Procedemos con el chocolate negro de la misma manera, y cuando se enfríe, metemos en la nevera hasta el día siguiente, pasado éste tiempo la montamos y si tenemos añadimos estabilizante de nata.
Para la pasta choux, ponemos en un cazo la leche, el agua, la mantequilla, el azúcar y la sal, lo llevamos al fuego y cuando hierva, lo retiramos y echamos de golpe la harina, removiendo bien hasta conseguir una masa homogénea y que se desprenda de las paredes. Añadimos entonces los huevos uno a uno teniendo cuidado de no echar el siguiente, hasta que el anterior no esté bien incorporado.
Una vez hecha la masa, rellenamos con ella una manga pastelera y hacemos montoncitos del tamaño de una nuez y colocamos sobre una placa de horno previamente forrada con papel, teniendo en cuenta que doblaran su tamaño.
Precalentamos el horno a 200º y horneamos a 180º hasta que estén dorados, sin abrir la puerta del horno, pues no subirían.
Para la base pinchamos con un tenedor el hojaldre y colocamos una bandeja de horno encima para que no suba demasiado y horneamos hasta que esté dorado.
Por último hacemos un caramelo con el azúcar que va a servir de adorno y para pegar los profiteroles entre sí.
MONTAJE:
En el plato donde vayamos a presentar la tarta, echamos un poco de caramelo y ponemos el hojaldre encima, de este modo, evitaremos que se nos mueva. Una vez fijada la base, pegamos alternativamente los distintos profiteroles con caramelo, intentando dar una forma armónica.
Para finalizar, decoramos con hilos de caramelo que hemos hecho salpicando éste sobre papel de horno y dejando enfriar.